Empresa

Talleres Garde nació en el año 1943 bajo el nombre de Talleres mecánicos Garde, heredando ya una tradición familiar de herreros y forjadores que estamos orgullosos de mantener.

La empresa se pensó en sus inicios para dar servicio a los agricultores; y la reparación de maquinaria agrícola y la fabricación de herramientas destinadas a las tareas del campo fueron nuestra dedicación principal y nos permitieron crecer y mejorar. Como fruto de este esfuerzo, nos convertimos, ya en una época tan temprana, en un referente en el sector.

La empresa evolucionaba, cambió de ubicación, adoptó un nuevo nombre: Construcciones agromecánicas la tudelana, y  vivió el primer relevo generacional que afrontaría en su larga andadura.

Las décadas de trabajo subsiguientes nos proporcionaron un gran aprendizaje en la búsqueda y desarrollo de las técnicas y con las que podíamos ofrecer el mejor producto y servicio al sector agrícola. Y también nos inspiraron para ir un poco más lejos. 

Como resultado de ese aprendizaje y de la consolidación de la empresa en el sector, pudimos cumplir el que se había convertido ya en uno de nuestros objetivos: abrir nuestro mercado dando servicio a empresas, agrupaciones y particulares.

Estos nuevos clientes nos enseñaron la necesidad de mantenerse siempre al día, de ofrecer de forma permanente al cliente los últimos adelantos y las propuestas más selectas, y llevaron los niveles de exigencia de innovación y calidad mucho más lejos. El reto que este nuevo mercado suponía requería una transformación que no tardamos en afrontar.

En el año 2000, la tercera generación, curtida durante años de experiencia en el taller y formada en la última tecnología aplicada al sector, se hace cargo de la dirección de la empresa, adoptando el nombre de Talleres Garde e Hijos. Desde ese momento, iniciamos un profundo proceso de renovación destinado a consolidar la posición de confianza que nuestros clientes nos han concedido y a ofrecerles un servicio moderno, dinámico y de alta calidad.

A lo largo de esta renovación hemos actualizado los métodos y técnicas del proceso productivo, y, ahora, como reflejo de nuestro profundo cambio, hemos renovado también la imagen de la empresa.

El fruto del intenso trabajo y la autoexigencia que marcan esta renovación, es el reconocimiento de la marca Garde como expertos no sólo en venta y reparación de maquinaria agrícola, sino también en carpintería metálica, diseño y fabricación de todo tipo de herramientas, y en mantenimiento industrial.

El objetivo que perseguimos es poder renovar el compromiso de calidad que siempre nos ha guiado, no sólo con los agricultores, con quienes tanto hemos aprendido, sino también con las empresas, comunidades, ayuntamientos, museos y particulares que ya han confiado en nosotros y con los que lo harán en el futuro.